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Bodegas en La Rioja. Bodegas Fin de Siglo

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Historia de Bodegas Fin de Siglo

Bodegas Fin de Siglo está situada en la localidad de Arenzana de Abajo, La Rioja, España.

La Rioja es una zona de España típicamente vitivinícola, es la que cuenta con el Consejo Regulador más antiguo de España y se trata de una zona con Denominación de Origen Calificada.

La elaboración del vino aquí se remonta a muy antiguo, pues ya los romanos plantaron los primeros viñedos en esta región de España.

Posteriormente, en la Edad Media los monjes en sus monasterios y pequeños agricultores plantaron viñedos y elaboraron vino para consumo propio y local.

A partir del Siglo XV, los arrieros empezaron a dar salida a los excedentes del vino fuera de La Rioja.

A finales del Siglo XIX una gran epidemia de filoxera arrasó la mayor parte de los viñedos europeos, afectando muy seriamente a Francia. Esto llevó a los viticultores franceses a elegir La Rioja, por sus excelentes características para el cultivo de la vid, para restablecer el abastecimiento de sus mercados.

Como consecuencia de esto se introdujeron en La Rioja muchos de los procedimientos franceses de cultivo y elaboración del vino.

En la Edad Media, la cultura vitivinícola de La Rioja se desarrolló muy ligada a los monasterios, ya en el Siglo XIII,  Gonzalo de Berceo, primer poeta que escribió en lengua romance, educado y criado en el Monasterio de Suso en San Millán de la Cogolla, cuna del Castellano, hace referencia expresa al vino en los versos que escribió en la obra “Vida de Santo Domingo de Silos”:


Es en esta región, donde se encuentra Bodegas Fin de Siglo, en la subzona de la Rioja Alta, en pleno Valle del Najerilla, donde el Camino de Santiago y la Ruta de los Monasterios identifican la región, en cuyo paisaje predominan los viñedos.

Su microclima, altitud y las características de la tierra, identifican esta zona como el lugar idóneo para la elaboración y crianza de vinos de alta gama.

Desde entonces, en Arenzana de Abajo, sus agricultores han ido cultivando, de forma tradicional, los viñedos consiguiendo que se mantengan las variedades de vid originarias adaptadas a las condiciones de terreno y al clima de la zona. De esta manera, se ha podido conseguir que se mantengan viñedos de más de 80 años.

Bodegas Fin de Siglo, se constituye con el objetivo fundamental de potenciar la riqueza existente en los viñedos que desde antaño persisten en esta región, con la idea de mantener esos viñedos autóctonos, que producen una uva de gran calidad, ya que los racimos de sus cepas son de uvas pequeñas y separadas, lo que se traduce en una mayor concentración de los elementos que dan más estructura, cuerpo y aroma al vino elaborado posteriormente.

La iniciativa surge de un reducido grupo de elaboradores con tradición, con historia y sabiduría transmitida de padres a hijos y de generación en generación y que ha dirigido su estrategia a producir vinos exclusivos, con un carácter propio, fruto de viñas con bajas producciones y buscando la diferencia con lo ya existente en el mercado.


Bodegas Fin de Siglo cuenta con viñedos propios de las características mencionadas, en suelos fundamentalmente arcillo-ferrosos, y cuyas variedades principales de uva son:

  • Uvas Tintas: fundamentalmente de Tempranillo, Garnacha y una pequeña parte de Mazuelo.
  • Uvas Blancas: principalmente de Viura y una pequeña parte de Malvasía.

Es de destacar, que una parte importante de los viñedos son muy antiguos, tenemos garnachas de 80, e incluso de más de 100 años; son viñedos de bajas producciones (alrededor de 3.500 kg/ha) y de grano pequeño que son empleados en nuestros vinos de “CEPAS VIEJAS”.

Bodegas Fin de Siglo, por ser una bodega de carácter familiar, controla todo el proceso de elaboración del vino, desde el viñedo hasta su expedición en bodega.

Se controlan todas las fases del cultivo de los viñedos hasta su recolección, cuidamos la poda a realizar en cada parcela, su laboreo y tratamiento, así como el control del punto óptimo de maduración de los racimos, realizando vendimias de forma manual y selectiva y obteniendo como resultado una uva de gran calidad.

Así mismo se controlan todas las fases de elaboración del vino en la bodega, con un control absoluto de la trazabilidad.